No quiero seguir hablando de ti, de la corriente que convirtió el valle de mi corazón en un escarpado abismo, horadándolo y erosionándolo lenta, pero inexorablemente. No quiero recordarte, no quiero abrazarme al pensar en ti, no quiero enfurecerme al mencionar tu nombre, porque el odio es un sentimiento demasiado fuerte como para malgastarlo en alguien que no te gusta.
Evapórate. Esfúmate. Mézclate por fin con ese aire que querías ser, sé ese humo que tanto anhelabas, difumínate hasta no ser más que una existencia borrosa en todas las vidas que encuentres a tu paso.
Haz lo que sea, pero aléjate de mí. Haz que deje de doler.
Porque merezco algo más. Merezco verme libre por fin de este veneno. Merezco borrarme la señal de tus colmillos. Merezco exhalar el agua dulce y tóxica que aún se refugia en mis pulmones y merezco dejar de hablar de ti con indiferencia mientras en mi interior algo se quiebra otra vez. Merezco verme libre de tu rencor y de mis infantiles esperanzas de que esto no sea el fin. Merezco un Invierno tranquilo y que la cuenta que llevo no llegue a tres.
Que no vuelva a aparecer, y que yo no vuelva a acudir a él. Dioses, haced que lo olvide.
Buen final ;)
ResponderEliminarGracias CC:
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