martes, 26 de febrero de 2013

Bésame en la frente.

Bésame en la frente y dime que todo va a ir bien. Que no habrá más oscuridad, que no habrá más monstruos debajo de la cama esperando a que me duerma. 
Bésame en la frente y dime que significó tanto para ti como para mí. Que puedo dejar de torturarme, que puedo desterrarte de mi valle de lágrimas.
Bésame en la frente y prométeme que estoy a salvo de tu regreso. Que esto no volverá a suceder. Que se acabó estremecerme y temblar a altas horas de la noche.
Bésame en la frente y júrame que estoy a salvo del Río.


Bésame y dime que entiendes, de una vez por todas, que no quiero vivir con miedo.

Auriel.

domingo, 24 de febrero de 2013

Nieblas para las que no existe salida.



Siempre existirá aquella tormenta que nos limitaremos a mirar desde lejos, demasiado acostumbrados a la rutina y al silencio como para tratar de evitarla. La sombra de la desesperación y el miedo estará presente en cada esquina y en cada rincón, pero la serenidad ha sido de manos más ágiles y ya es demasiado tarde para escapar de su abrazo. Siempre buscaremos el amor, pero algún día encontraremos a alguien que simplemente se nos parezca y nos daremos por satisfechos. Tememos y adoramos dioses que nosotros mismos inventamos, y sin embargo, nos es demasiado fácil culparles y pedirles solución para cada peldaño irregular de nuestro camino. 
Somos demasiado sedentarios para lo que fuimos. 
La vida se alarga, pero el tiempo se esfuma. Los ojos miran, pero la memoria olvida. La palabra vale menos que la mano, la espada finalmente ha vencido a la pluma. Nos hemos convertido en lo que podría haber sido, no en lo que debería ser. Dejamos caer una escultura de cristal y juntamos los pedazos intentando que quedase como antes, demasiado dormidos y somnolientos como para preocuparnos en crearla de nuevo. Conseguimos que las emociones encerradas sean el pan de cada día y la decepción solo una faceta de nuestra existencia. Logramos que la represión no nos afecte, logramos que el pueblo no alce la voz, logramos que las críticas nos dieran miedo de ser quienes somos. Y permanecemos en estado de espera, anhelando la libertad pero sin atrevernos a buscarla. 

Hemos creado un universo de silencioso temor, hemos creado una realidad de fervorosa malicia. Hemos creado un mundo de sosiego y calma, hemos creado un mundo aletargado.

domingo, 17 de febrero de 2013

Bum. Bum. Bum. Bum.

Otro latido más. Una nueva respiración. Un parpadeo resonante en el tenebroso vacío de emociones. Otro golpe, otra grieta, otro escalón que pierde pie. La oscuridad.
Bum. Bum. Bum. Bum.
Cuatro paredes que se resquebrajan con su pérfido deslizar imprudente. El chasquido de los dedos que se aferran a su última esperanza. La impasibilidad. El frío.
Bum. Bum. Bum. Bum.
Pensamientos. Incongruencias que no encuentran la salida del laberinto sin esquinas en el que se hallan. Demencias. Ilusiones. 
El nostálgico acariciar de la melancolía, de manos gélidas y aliento cálido. Pétreo semblante el de los rostros de la pared. Sirenas que cantan a gritos su desamor.
Bum. Bum. Bum. Bum.
El pitido de las máquinas que mantienen la sangre caliente y la piel blanda. Una lágrima. Un beso carente de significado. Un alma se desvanece, treinta se van con ella.
"Un latido más" suplica su malherido corazón "Solo un latido más".
Bum...