martes, 22 de octubre de 2013

Halcón derribado.

¿Qué nos queda después de arder en las llamas de la desesperanza? ¿Qué nos queda tras sumergirnos el el mar del desaliento?
¿Qué falta por perecer de nuestra alma si nos hemos entregado tan manifiestamente a algo más grande que nosotros?
¿Qué parte de nuestro cuerpo mortal queda por consumirse si ya no queda nada a lo que aferrarse?
¿Qué nos queda... después de amar?

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